tiene buena memoria

Ai Weiwei, el fantasma de Sichuan

Publicado: 2011-01-14

Esta semana, el gobierno chino llevó a cabo la anunciada demolición del estudio de trabajo del artista disidente Ai Weiwei. Se trata, además de uno de los fundadores más importantes del arte contemporáneo chino, de un personaje relevante en la historia de muerte de 90 mil personas.

Ai Weiwei. "Urna de la dinastía Han (206 a.C - 220 a.C) con logo de Coca-Cola" (1994)

La demolición. En el 2008, un funcionario de Beijing invitó al artista conceptual a que construyese su estudio en ese lugar, pues el gobierno deseaba crear una zona cultural y había invitado a cerca de una docena de artistas a que hicieran lo mismo. Dos años más tarde, una orden de demolición fue emitida, aduciendo que no existían los permisos de construcción necesarios. En la zona, ahora sólo quedan las ruinas del recinto... y los demás estudios de artistas que fueron invitados, que no han sido ni serán demolidos. Con la provocación que lo caracteriza, Ai Weiwei "celebró" la demolición con un banquete de cangrejos, al cual acudieron cientos de sus seguidores.

Estudio de Ai Weiwei, en plena demolición.

Dicho en otras palabras, el estudio de Ai fue armonizado por el gobierno:

armonioso [es] el tipo de sociedad y mundo que defiende continuamente el departamento de propaganda del Partido Comunista. El término, sin embargo, se ha convertido entre los blogueros del país asiático en sinónimo de censura. Cuando una información es prohibida o una vivienda expropiada y destruida, escriben con sarcasmo que han sido armonizadas.

Ai Weiwei.

Este incidente no tendría por qué pasar a primeras planas. China, después de todo, es una fiera dictadura, que atropella derechos (y personas) a diario. Además, lo hace de formas más graves que a través de la demolición de obras civiles presuntamente no autorizadas. En efecto, desde la destrucción intencionada de lugares y manifestaciones culturales del Tibet, hasta la extendida práctica de torturas, pasando por la persecución a grupos espirituales como Falun Dafa (quienes también están en Miraflores) y la descarada censura en Internet, hacen que la preocupación por el inmueble de un artista que es capaz de vender media tonelada de semillas de girasol a 300 mil euros suene ridícula. Sin embargo, como en todas las obras de Ai Weiwei, en la demolición de su estudio hay algo más complejo detrás de lo que aparece a simple vista.

Vista de la instalación

El escándalo de Sichuan. En el 2008, un terremoto de 7.9 grados Richter cobró la vida de 90 mil personas y dejó sin hogar a 5 millones más. El problema asomó cuando empezaron a surgir denuncias sobre la facilidad con la que 14 mil escuelas, que se ubicaban junto a edificios que no sufrieron mayores daños, se desplomaron. Los padres de las víctimas empezaron a llamar a las escuelas "edificios de tofu", mientras eran reprimidos por el gobierno central  por "manejar de forma inadecuada información del Estado". El escándalo tomó dimensiones internacionales.

Mapa de la extensión de ondas sísmicas del terremoto de 2008 en la provincia de Sichuan, China.

Luego del terremoto, Tan Zuroen, un escritor y activista chino inició una investigación en respuesta a la realizada por el Estado. Cuestionaba, como es lógico, el gran número de escuelas derrumbadas, en comparación con el resto de edificios. Poco tiempo después, en febrero de 2010, fue sentenciado a 5 años de cárcel por criticar el accionar del gobierno durante las protestas en la Plaza de Tian'anmen de 1989. Ai Weiwei, citado a declarar como testigo en el juicio, fue impedido de llegar, debido a una dura golpiza recibida por parte de la policía, que irrumpió en el cuarto de hotel donde se hospedaba. Lamentablemente, Tan Zuroen no ha sido el único enviado a prisión a partir de investigar el escándalo de Sichuan.

La campaña. Con el apoyo de Ai Weiwei, Tan Zuroen pidió a los usuarios de Internet en China (unos 300 millones, según el Banco Mundial) que hubieran perdido a sus hijos durante el terremoto a que colaboraran en establecer una base de datos sobre las víctimas. Los voluntarios también recolectaron evidencia de las malas construcciones de las escuelas. La investigación se interrumpió por la censura del gobierno a las listas de nombres de víctimas y el arresto en 2009 de Tan Zuroen.

Ai Weiwei ha continuado criticando las políticas de su gobierno y se ha declarado inmune a las amenazas. En un artículo publicado en el diario The Guardian sobre el encubrimiento del desastre en Sichuan, describía a China de la siguiente forma:

El encubrimiento y la decepción son parte de la naturaleza de este país. Sin mentiras, no existiría.

Ai Weiwei,


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