hasta siempre, Arturo Corcuera

Berlusconi en irrelevante, pero divertido escándalo

Berlusconi para todos

Publicado: 2010-12-15

Ayer, Italia y el mundo estuvieron a punto de librarse de Berlusconi. Una votación ajustada en en la cámara baja del parlamento italiano ha salvado de la censura al empresario: 311 votos a favor de la misma, 314 en contra. Para explicar qué motivó la moción de censura, habría que hacer una larga lista. Sin embargo, podría resumirse en las mismas razones por las cuales es un político odiado por ciudadanos propios y ajenos: es corrupto, machista, misógino, xenófobo, vulgar, racista, homofóbico, mafioso, autoritario y, para colmo, multimillonario amante de los conflictos de interés.

El escritor José Saramago describió al Primer Ministro, literalmente, como una cosa:

Una cosa peligrosamente parecida a un ser humano, una cosa que da fiestas, organiza orgías y manda en un país llamado Italia. Esta cosa, esta enfermedad, este virus amenaza con ser la causa de la muerte moral del país de Verdi si un vómito profundo no consigue arrancarlo de la conciencia de los italianos antes de que el veneno acabe corroyéndole las venas y destrozando el corazón de una de las más ricas culturas europeas.

(...)

Desde hace años la cosa Berlusconi viene cometiendo delitos de variable aunque siempre demostrada gravedad. Para colmo, no es que desobedezca leyes sino, peor todavía, las manda fabricar para salvaguarda de sus intereses públicos y privados.

Para acabar con su semblanza, según el servicio diplomático estadounidense (gracias, wikileaks) se trata de un sujeto "irresponsable, vano e ineficaz como líder europeo". Del mismo modo, los diplomáticos explican que sus desmayos en público son consecuencia de sus "frecuentes desvelos y exacerbado gusto por las fiestas [que] impiden que descanse lo suficiente".

(Ver la lista de las peores torpezas de Berlusconi que hizo la revista Time)

Berlusconi, a la mitad de un periodo de 5 años de gobierno, ha visto debilitada su posición a través de los años gracias a las denuncias contra su gestión. La muestra más evidente (además de la estrecha votación conseguida en el parlamento) fue la pérdida del apoyo de Gianfranco Fini, su aliado más cercano y actual presidente de la cámara de diputados, lo que le quitó la mayoría parlamentaria. En efecto, en abril de este año, Fini y Berlusconi protagonizaron una jornada histórica en la política italiana. En vivo y en directo, se transmitió una reunión pública del partido donde Fini le dijo de todo a Berlusconi, quien tampoco se guardó nada. Finalmente, la alianza se quebró en julio azuzada por los constantes ataques del diario de la familia de Berlusconi a Fini, lo que significó sumar el voto de los 50 parlamentarios seguidores de Fini a las filas de la oposición, al menos en teoría.

Compra de votos. La moción de censura, promovida por el propio Gianfranco  Fini, contaba con los votos necesarios para ser aprobada. Berlusconi, no obstante, se encontraba confiado. Un día antes de la votación, sin reconocer falla alguna en su gestión, pidió respaldo a los parlamentarios ofreciendo un pacto político amplio. El martes, día de la votación, todo salió como Il Cavaliere lo tenía planeado.

La oposición, verdaderamente desarticulada, se esforzó: algunos parlamentarios salieron de su descanso médico, y hasta de la clínica, para asistir a la votación. Eso no alcanzó para evitar que el transfuguismo de votos decisivos, financiados por el oficialismo, aplastara las expectativas del fin de era Berlusconi. La fiscalía, en tanto, investiga las denuncias de soborno a los tránsfugas, que incluye cosas tan bochornosas como el pago de deudas hipotecarias. Por el momento, Berlusconi está a salvo gracias a la Ley Alfano, promulgada por él, que le brinda inmunidad ante casos de corrupción.

Protestas. Alrededor de toda Italia, se congregaron miles de personas en rechazo a la continuidad de Berlusconi en el gobierno. De hecho, los parlamentarios llevaron a cabo la votación en una atmósfera de estado de sitio. Solo en Roma, se han registrado unos 100 heridos en lo que ha sido llamado por la BBC como "la violencia callejera más grave en años recientes" y "guerrilla urbana" por el diario El País. Además, el clima de las protestas se mezcla con el de las marchas que, hace dos semanas, paralizaron el país en rechazo a las políticas de recorte del gasto fiscal (tal como ocurrió en Francia e Inglaterra).

Miles protestan en las calles de Roma en favor de la censura a Berlusconi

¿De mal en peor? Los italianos, que ya lo han elegido tres veces para ser Primer Ministro, parecen estar cambiando de opinión, lentamente. De hecho, muy lentamente y no necesariamente para bien. Como se ha dicho, hace dos años, pensar que Berlusconi estaría mendigando un par de votos para salvarse de la censura era una locura, pero las cosas han cambiado. En el contexto actual, con sus 75 años de edad, lo que quede de su gobierno será complejo sin una mayoría parlamentaria clara. Incluso, se predicen nuevos intentos de censura. Ahora bien, en caso la oposición logre forzar elecciones anticipadas el próximo año, se espera que la Liga del Norte capitalice el caudal político de Berlusconi en manos del actual Ministro de Finanzas, Giulio Tremonti. ¿El problema? Según la mismísima ONU, la Liga del Norte es un partido abiertamente xenófobo.

Protestas en la Piazza del Popolo, Roma, en favor de la censura

Habrá que seguir esperando por otra Italia.


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